Venta y extracción desregulada e inconsciente del piñón. Un ejemplo de lo que esextractivismo.

En esta época comienza a aflorar el comercio del piñón, semilla de la araucaria o Pewén. Ya sea en calles, supermercados y ferias, cada vez es más frecuente encontrarse con piñones de dudosa procedencia principalmente verdes a la venta. Lo que nos indica que fueron arrancados por “laceo”, disparo osimplemente por mutilación de las ramas de araucarias milenarias. Práctica inconsciente y lejana a la tradicional recogida o “piñoneo”de uso ancestral por el pueblo mapuche.

Sacar la “piña” (óvulo) verde es un método completamente innecesario, si consideran que una vez que maduran los piñones caen solos al suelo, permitiendo recogerlos sin más dificultad que la de agacharse. Esa es la forma recomendada para hacer sustentabledicha labor, la que permite que cada año haya piñones en el mismo lugar, pero como se arrancan las “piñas” antes de su maduración absoluta, esa rama nunca más vuelve a dar los apetecidos piñones.

También durante los últimos años ha comenzado una efervescente aparición en los medios de comunicación de estudios que nos indican el peligro de desaparecer en que actualmente se encuentra uno de los arboles más representativos que existen en nuestro país. La Araucaria Araucanao Pewén,como le llama el Pueblo Mapuche.

Hoy está inspiradora especie se está muriendo y nuevamente la culpa recae en nosotros, una vez más somos los culpables de mantener una especie a punto de desaparecer. La ambición humana que en la antigüedad fue por su madera, luego por su hábitat, ahora lo hace con sus semillas. Lo que dificulta aún más su existencia ya amenazada por el cambio climático y sus consecuencias en los ecosistemas (de los que también somos culpables).

Tal es el nivel de amenaza, que el año pasado, las poblaciones de esta especie que se encuentran en la Cordillera de Nahuelbuta fueron declaradas “En Peligro de Extinción”. Esto debido a la muerte de muchos individuos por efecto de un hongo patógeno casi desconocido hasta ahora, perocon certeza se apunta a que su proliferación tiene relación a las condiciones creadas por el calentamiento global y cambio climático.

Esta nueva categoría no ha impedido que nuevamente, y al igual que todos los años, la recolección de sus semillas se convierta en una actividad de depredación y destrucción, tanto de la araucaria como de toda especie alrededor de estas.Matando así toda posibilidad de que los bosques de Araucarias sigan existiendo y reproduciéndose de manera natural, tal como lo han hecho durante los últimos 200 millones de años. De seguir bajo el actuar inconsciente de extracción de su semilla y destrucción de su hábitat se estima que los bosques naturales de araucaria desaparecerán en los próximos 300 años y solo irán quedando las que se vayan reproduciendo de manera artificial.

Imaginen lo que significa que bosques que han cambiado muy poco desde la pre- historia desaparezcan. Bosques que son una foto de cómo era el territorio antes de los humanos.

En el anterior relato hacemos énfasis en el hábitat de la araucaria araucana porque es loúnico que puede garantizar la vida de este monumento natural. Hay que fomentar la creación y mantención de las condiciones idóneas para que viva y se reproduzca. Es por ello que no se habla de plantar araucarias, pues esta acción por sí sola no será efectiva si se carece de bosque, de biodiversidad. La araucaria necesita de un hogar, de bosque.

Ante estos hechos, queda en evidencia la urgente necesidad de generar una red de protección para la Araucaria araucana en la cordillera de Nahuelbuta, ya que ni la declaración de Peligro de Extinción, ni el decreto supremo que la declara Monumento Nacional en todo el territorio de Chile desde 1990, han sido suficientes para asegurar su sobrevivencia. Se hace imperante capacitar a las y los recolectores de Piñones, regular la comercialización y monitorear para que esta labor sea una actividad sustentable, o el día de mañana no quedaran Araucarias que den sombra, ni piñones que nos alimenten, tampoco quedara rastro de los miles de otros animales que dependen de ellos para sobrevivir.

Por ahora nuestra recomendación es evitar el consumo de esta semilla, que por muy arraigada que se encuentre en nuestra cultura, a este paso se terminará con una especie más en la lista de los caídos. Y si después de leer esto desea seguir con el consumo de piñones, por favor asegúrese que estos hayan sido recolectados del suelo, una vez que están maduros.

Si bien, parte de las fotografías que verán han sido obtenidas desde la red social Facebook, los diferentes organismos que apoyamos este relato y denuncias podemos dar fe de su veracidad, pues hemos sentido el dolor y visto con nuestros propios ojos como quedan las ramas cortadas en los bosques de Araucaria de la parte alta de Nahuelbuta, esperamos que el dolor sea compartido con las imágenes que verán a continuación:

Fuente: Christian Romero Medina – Fundación Nahuelbuta

Juan Hernández Arévalo – Comité Ambiental Comunal de Angol.

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